Gobiernos y partidos no quieren ver ni valoran que la sanidad es también empleo, inversión y riqueza para nuestro país

23 noviembre 2022
Enfermeros conversan en la planta de un hospital

SATSE denuncia que administraciones públicas y  partidos políticos están menospreciando el “gigantesco” impacto que tiene nuestro sistema sanitario a la hora de generar empleo e impulsar la economía.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que las administraciones públicas y partidos políticos que han vuelto a dar la espada al sistema sanitario, tras la pandemia, están menospreciando el “gigantesco” impacto que tiene, no solo en la salud y bienestar de las personas, sino también a la hora de generar empleo y como potente motor de desarrollo de la economía y de múltiples empresas interrelacionadas, así como en la riqueza de nuestro país, a través de la innovación, la nuevas tecnologías y la investigación.

SATSE critica que la “miopía política” que caracteriza, con demasiada frecuencia, a una parte importante de los responsables públicos les hace ver nuestra sanidad como un gasto y no como una “inversión de éxito” que genera crecimiento económico, cohesión social, reequilibrio territorial e igualdad de oportunidades para el conjunto de la sociedad de nuestro país. “No hay que olvidar manifestaciones públicas de ex ministras de Sanidad, afirmando nítidamente que el gasto en Sanidad no es un gasto en sí, sino una inversión en salud”, afirma.

En este sentido, el Sindicato de Enfermería subraya que, una vez que la pandemia del Covid-19 ha constatado la estrecha relación de dependencia entre la salud, el bienestar social y la economía, el conjunto de administraciones públicas y partidos políticos deberían “apostar a caballo ganador” y destinar los recursos humanos y materiales suficientes a nuestro sistema sanitario.

 

“Hay que establecer, además, mecanismos que garanticen la eficiencia  del día a día de nuestro sistema sanitario en cuestiones clave, como el rendimiento quirúrgico en nuestros hospitales o la optimización del tiempo profesional a disposición de la ciudadanía en los centros de salud”, añade.

Por el contrario, apunta, gobiernos y partidos políticos mantienen su política de abandonar y precarizar nuestro sistema sanitario, como se evidencia en el precario presupuesto que se destina cada año en nuestro país y que está muy lejos de los existentes en otros países de nuestro entorno europeo.

Entre otros muchos datos que demuestran las consecuencias positivas que tiene nuestro sistema sanitario a nivel económico y social, el Sindicato de Enfermería recuerda que el sector sanitario da empleo a 1,8 millones de profesionales, tanto sanitarios como los que trabajan en otros ámbitos y empresas que prestan sus servicios al sistema sanitario.  De manera directa, en los centros sanitarios (hospitales, centros de salud y urgencias y emergencias) del Estado, son cerca de 700.000 profesionales (enfermeras, fisioterapeutas, médicos…), según datos del Ministerio de Sanidad.

En lo que respecta a la tecnología sanitaria, nuestro país tiene más de 1.000 empresas fabricantes, distribuidoras e importadoras que aportan al sistema sanitario más de 500.000 productos, equipos y servicios de alto valor, con una facturación superior a 8.800 millones de euros. Un sector que genera más de 28.300 puestos de trabajo directos, la mayoría de ellos de alta cualificación y especialización, y unos 100.000 puestos indirectos, según datos de FENIN.

El Sistema Nacional de Salud cuenta con 603 equipos para la realización de Tomografía Axial Computarizada (TAC), 369 equipos de Resonancia Magnética (RM), y 443 equipos de mamografía. En cuanto a la dotación de aparatos de radioterapia (aceleradores lineales y bombas de telecobaltoterapia), la red de hospitales del SNS cuenta con 198 equipos, según datos del Ministerio de Sanidad.

Por su parte, la industria farmacéutica cuenta en España con un total de 173 plantas de producción de medicamentos de uso humano y de principios activos y de uso veterinario, las cuales producen por un valor superior a los 16.000 millones de euros. El número de empleados de la industria farmacéutica alcanza los 44.068 ocupados, a los que hay que sumar los empleos indirectos e inducidos (proveedores y servicios externalizados), llegando a más de 183.000 empleos, según datos de Farmaindustria.

Otro aspecto a resaltar, según SATSE, es la investigación en el sector salud, con una inversión total de más de 10.000 millones de euros, lo que sitúa a España entre los países líderes en investigación en Ciencias de la Salud. Según analistas financieros, cada euro invertido en investigación sanitaria genera en la economía 1,6 euros de valor añadido bruto directo, indirecto e inducido, y cada millón de euros invertido en el sector contribuye a la generación y mantenimiento de más de 15.000 empleos.

Asimismo, la sanidad es un motor de reequilibrio territorial e igualdad de oportunidades, como sucede con la red de centros de Atención Primaria que hay en el conjunto de Estado. Según datos del Ministerio de Sanidad, hay más de 13.000 centros de salud y consultorios locales en todo el país, los cuales realizan anualmente más de 453 millones de consultas.

En el caso de los hospitales, más de 460 en todo el país, además de generar empleo y negocio para proveedores, distribuidores y distintos sectores (hostelería, limpieza, mantenimiento), su actividad asistencial, formadora e investigadora constituye un foco de atracción de talento, conocimiento e innovación.

“Sus efectos multiplicadores sobre otros sectores de actividad, su impacto en el empleo o como motor generador de oportunidades, nos llevan a la conclusión de que si se mantiene la actual situación de abandono y precariedad de nuestro sistema sanitario, estamos dinamitando, no solo lo más preciado para proteger nuestra salud y nuestras vidas, incluyendo los profesionales que lo hacen viable, sino el progreso y desarrollo de nuestro país”, asevera.

Algo en lo que tienen una alta responsabilidad, tanto el Gobierno estatal como los distintos ejecutivos autonómicos, concluye SATSE, añadiendo que “los profesionales no pueden soportar por más tiempo esta caótica situación de desprecio y falta de respeto a su consideración y dignidad profesional”.